GREY

24/07/2026

Escribo estas palabras con aún el corazón roto, después de varios días desde que te fuiste. Grey, fuiste una gran lección en mi vida. Me enseñaste a querer de verdad, a que, si quieres a alguien, tienes que darle su espacio y dejarlo libre. También me enseñaste una de las lecciones más duras: que, si quieres a alguien, tienes que dejarlo ir. Siempre podrás decir que viviste a tu manera y encontraste a una familia que te quiso tal y como eras.

Nunca podré superar tu pérdida; aprenderé a vivir con ella y a sobrellevarla. Siempre fuiste un hermano para mí. Eras y siempre serás parte de nuestra familia, y tu ida tan repentina nos rompió el corazón.

Allá donde estés, espérame. Pronto nos reencontraremos y volveremos a jugar. Te volveré a abrir la maleta para que te metas dentro; mamá volverá a hacer la cama para que te tires en plancha; haré como que no te veo cuando te escondías en la esquina del pasillo para que me saltaras; te peinaré con tu peine favorito; te abriré el balcón para que salgas a tomar el sol; te volveré a comprar un láser para que vuelvas a seguir el puntero y te daré tu paté, que tanto te gustaba.

Espero que, allá donde estés, seas feliz, estés contento y puedas alegrar la vida de alguien.

Gracias por estos increíbles 13 años que nunca olvidaré. Tu huella siempre estará en mi corazón.

Te quiero y te querremos siempre, hermano.