Fue fácil quererte, imposible olvidarte. Te fuiste y me has dejado el corazón roto. Ya nadie ladra cuando pican a la puerta, el agua sigue en el bebedero cuando despierto, ya no hay que vigilar que robes comida, nadie hace guardia en la cocina haber si cae algún trozo. Vivientes intensamente, disfrutaste de la pelota, de la montaña y de la playa pues tenías alma de pez. Te has llevado un pedacito de mi corazón contigo. Trece años siendo compañeros de vida. Mi chimichurri color canela, mi Tro, mi Trunete. Tu paso por la vida fue como tu nombre un Tro, tan intenso, tan tu. Te quiero hoy y siempre.