"Mi perro me miraba dándome la atención necesaria la atención necesaria para hacer comprender a un vanidoso que siendo perro él, con esos ojos, más puros que los míos, perdía el tiempo, pero me miraba con la mirada que me reservó toda su dulce, su peluda vida, su silenciosa vida, cerca de mí, sin molestarme nunca, y sin pedirme nada."
- Pablo Neruda, "Un perro ha muerto" (de Jardín de invierno).
Hasta siempre niña bella.
Llegáste a nuestras vidas cuando más lo necesitábamos y nunca nos pediste nada a cambio.
Te vamos a echar mucho de menos y te recordaremos siempre con ese gran amor que siempre te ha caracterizado.
Báñate en todas las playas y ríos que veas al otro lado.