Muchas gracias por haber aparecido por casualidad en nuestras vidas, por tus lecciones de vida sin palabras, así como por tu compañía, lealtad y cariño incondicional.
Te queremos mucho Tobi, estoy seguro que nos volveremos a ver, no te olvidamos.
Alla donde estes, no cambies, sé feliz, simpático, cariñoso y sorprende con tu caminar elegante, tu bravura torpe y tú compañía, has sido un perro y miembro de la familia ejemplar.